lunes, 10 de marzo de 2014

••• Marea de luna licuada.




Corto las frutas

corto
corto, pelo y pelo
y corto
decoro un plato blanco
chiquitito
frutos rojos sin crema.

Corto mandarinas ácidas
le saco las semillas,
un poco de naranja
y solo unos trozos de ananá.

Bate bate el licuado nos bate
mientras hace ¡¡¡bruuuuuuuuuuuuum!!!
la licuadora que bate.

Hundo mi nariz en el huequito que te permite inhalar su aroma.
Cierro los ojos.
No estoy enojada,
Estoy sintiendo.
No estoy encorvada,
Me encuentro siendo.

Conseguí un mango
que ya no puede esperar a la ocasión especial.
Va a circular por mi cuerpo la NocheEspacial
donde junto al licuado me cité.
Rarísima, como con una pizca de ironía.

Tejer un poco de vida
mirando la luna desde esta terraza
bebiendo la marea de la luna blanca
y a mitad de ésta estancia
donde duerme un mono, recuesto.

Aprendo a vivir el vaso frío
su jugo con pulpa y el deseo de que estalles frente a mi completud inexperta y encima,
solo hasta la mitad del vaso.

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